La flauta es capaz de provocar sensaciones múltiples cuando es tocada por una virtuosa del instrumento. Y llega a nuestro oído para acariciar el encanto que solo es propia de una bella melodía,
La muchacha y el violonchelo se funden en una bella escena en que ambos intercambian caricias, miradas llenas de ternura, amor sin límites. Muchacha y chelo muestran su belleza sin igual.